18Febrero

¿CUÁNDO ES CORRECTO PENSAR EN EL DIVORCIO?

Una mirada espiritual del divorcio Califícalo...
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Dicen las religiones que el matrimonio es para siempre. Por su lado, en algunas familias todavía se fomenta la idea del "amor para toda la vida".

Sin embargo, todo indica que esas creencias se han venido a menos con el paso de la última década. Muchas parejas están decidiendo terminar con el matrimonio incluso apenas unos meses después de la fiesta.

Ciertamente las estadísticas muestran una tendencia de crecimiento acelerado en los divorcios. Por ejemplo en Colombia la tasa de aumento de divorcios va en el 39% desde el 2014 (como lo menciona el portal web de Portafolio, una de las publicaciones más serias del país). 

Esta cifra traducida a números redondos de cantidad de divorcios significa de cada tres matrimonios efectuados en Colombia, uno terminará en divorcio. 

Mientras tanto a nivel mundial las tasas de divorcios van desde las mas altas que son entre el 71% y el 60% y corresponden a los países europeos Bélgica, Portugal y España. O las más bajas que es la de Chile con el 3%, la tasa más baja del mundo, o las de países como Ecuador con el 20% y México donde se encuentra en un 22.3%, según el INEGI. 

Mientras tanto en Estados Unidos dos de cada cinco matrimonios termina en divorcio.

¿Por qué se divorcia la gente? 

¿Si habrá que llegar al divorcio cuando podríamos esperar a que las cosas mejoren?

¿Es cierto aquello de que es fácil casarse pero muy dificil divorciarse?

Estas son preguntas bastante comunes frente al tema del divorcio, quiero tocarlas desde una mirada práctica y espiritual al mismo tiempo. 

Bienvenidos a leer, comentar y compartir. 

divorcioEL DIVORCIO COMO UNA ALTERNATIVA 

La respuesta que comúnmente dan a las familias y a los amigos las parejas que se divorcian es que "tuvimos diferencias irreconciliables". Pero más allá de esta explicación genérica hay otras cosas. 

Quienes hemos pasado por un divorcio sabemos que pueden ser incluso varias las causas que finalmente nos llevan a pasar por este proceso.

Cada historia es única pero en el fondo siempre se piensa en el divorcio cuando una de las dos personas o ambas comprendieron que la relación que no da para mas. 

Hoy en día, después de haber pasado por un matrimonio de 20 años, esperando a que algo pasara y mientras hice mi camino de búsqueda profundamente espiritual, tengo una mirada muy diferente sobre el divorcio a la que tuve hace 30 años o 20 (ya hace 13 años que me divorcié).

Más aún, hoy en día después de estudiar y experimentar de qué se trata una relación estable y feliz, creo firmemente que si el divorcio se nos cruza por la cabeza es por algo y a ese algo hay que prestarle atención.

Sobre las causas de divorcio, lo que los estudios muestran que la gente termina el matrimonio entre otras cosas por la falta de comunicación, por infidelidad, por falta de amor o por algún tipo de maltrato o abuso.

Sin embargo podemos decir que el divorcio llega como consecuencia de tres situaciones:

1. unas expectativas que no se llenaron

2. unos acuerdos que no se cumplieron

3. una historia personal que anuló el proyecto de vida conjunto.

Cabe anotar que saco a la infidelidad de la lista de motivaciones de divorcio aunque es reportada como la causa más alta de divorcio. Lo hago porque en mi opinión la infidelidad es consecuencia de una de las tres motivaciones anteriores, no es la causa original.

Salvo en los casos donde hay algo más de fondo a nivel psíquico, la persona que rompe el pacto de fidelidad que tiene el matrimonio, lo hace porque algo no anda bien en su matrimonio o en ella respecto de su matrimonio. Usualmente es porque el amor ya se acabó hace rato. 

Lo que ocurre es que muchas personas no se dan cuenta de que ya no quieren estar al lado de su esposo o esposa y buscan a alguien más. O bien, tienen miedo de divorciarse por todo lo que podrían perder y se meten en una relación paralela hasta que ya no dan más o se destapa la historia.

Así las cosas, para estar seguros de que la relación no va para más y de que el divorcio es una gran opción, es importante hacer un examen de consciencia de cada quien con la almohada y develar qué fue lo que hizo que se llegara al matrimonio.

El amor cambia 4¿QUIERO CONSERVAR MI MATRIMONIO?

Para poder comprender cómo es que se llega al divorcio hay que conocer porqué la gente se casa y así poder respondernos a nosotros mismos si realmente queremos conservar el matrimonio o no.

En otras palabras, sabiendo las motivaciones que nos llevaron a casarnos podemos ver porqué las expectativas no se cumplieron, o porqué los acuerdos se incumplieron, o en última instancia porqué el proyecto de vida ya no se púede llevar a cabo en conjunto.

Recordemos que siglos atrás las personas se casaban porque los padres hacían acuerdos de matrimonio por conveniencia. Entonces la boda era parte de un negocio entre las familias de los novios. Por eso mucha gente tampoco se podía divorciar y entonces aparecía la infidelidad casi que con consentimiento de ambos esposos.

Más adelante en la historia se llegó a un punto en el que las mujeres se casaban porque era el único proyecto de vida que había y su meta era tener hijos y ser unas grandes amas de casa. Con la llegada de la vida profesional y laboral para las mujeres, el dinero no era el motivo para estar en un hogar que no había sido lo que esperaban o para tener que aguantarse maltrato o infidelidad de los esposos.

Las cosas han cambiado mucho y ahora la decisión de casarse es de los dos miembros de la pareja en casi todo el mundo. 

Sin embargo siguen existiendo motivaciones diferentes al amor. Hay otras causas algunas veces no confesadas pero que todos sabemos que existen. No se trata de juzgar a nadie sino de comprender el origen de tu idea sobre el divorcio. 

Acá hay que hacer una diferenciación.

No es lo mismo casarse en sociedades donde se tiene un alto nivel de vida y las oportunidades profesionales y laborales son inmensas, que hacerlo en países con altos índices de pobreza extrema e inmensas brechas entre ricos y pobres, donde las oportunidades son para unos cuantos.

Mientras que en los países desarrollados la decisión de matrimonio puede estar relacionada con terminar con la soledad o con la idea romántica de encontrar el alma gemela, en los países en vías de desarrollo la decisión de casarse puede estar relacionada con tener una fuente de ingresos o con acceder a unas oportunidades que no se tendrían de otra manera. 

Si aceptamos que esas motivaciones de matrimonio existen, nos queda más fácil comprender si quiero o no quiero conservar mi matrimonio y porqué lo haría.

ElAmorComoModoDeRelacion2UNA MIRADA ESPIRITUAL AL DIVORCIO

Más allá de lo que pueda estar pasando en la relación de pareja puertas para adentro,  lo que es un hecho es que la mayoría de las personas estamos despertando a una realidad: el matrimonio no es necesariamente para toda la vida. 

Ciertamente el divorcio puede ser la única salida sensata a una relación muerta que ni con reanimación podría volver a ser lo que quisiéramos que fuera. 

Cuando la relación dejó de permitir que los dos fluyan y que todo sea estable y feliz, allí el amor muere (si es que alguna vez lo hubo). A eso le llamo pasar de una relación de dharma a una relación de karma.

Por una ley de la física que aplica para todo: lo que no fluye se estanca.

Ahora bien, me dirás si, ya me di cuenta que el divorcio es la única opción que nos queda pero... cuando la gente se divorcia surgen varias situaciones prácticas como ¿quién se queda con los hijos?, ¿cómo repartir el patrimonio? ¿cómo convencer a la otra persona de que ya el matrimonio no nos hace felices? 

Entonces te diré lo que vi en mi caso y es lo que observo en los matrimonios acabados por dentro pero que quieren evitar el divorcio: si no sientes amor, no te quedes. Cuando no hay amor, necesariamente hay miedo. Si te quedas por miedo entonces no estás viviendo sino sobreviviendo.

Creo que precisamente por el miedo es que se ha hecho una realidad que es  más dificil casarse que sivorciarse.

Bueno, en realidad podríamos explicar que nos da miedo soltar y desapegarnos y por eso preferimos retener y permanecer aferrados a lo que no nos da felicidad.

Nos toca aprender a amar. Nos sanar por dentro y abrazarnos desde el amor por dentro para luego reconocer desde la paz del corazón que un divorcio no tiene que servir de escenario para sacar toda la sombra de lado y lado. Al contrario un divorcio puede llegar a ser un gran paso para subir un peldaño más en la escuela de aprender a amar.

Si el divorcio se cruza por tu mente en este instante como una opción en tu vida, pregúntate ¿Es este matrimonio una relación basada en el amor o en el miedo?

Una cosa más, recuerda que somos almas en tránsito, viviendo una experiencia terrenal para aprender ciertas lecciones. Una expareja puede ser tu gran maestro, por lo tanto practica el PSSA (perdonar, soltar, sanar, agradecer). 

Recuerda que puedes consultarme y que puedo ofrecerte el diagnóstico relacional para que mires cuáles son los patrones de relacionamiento que tienes grabados, las creencias inconscientes sobre las relaciones y el porqué has atraido a las personas que has atraido a tu vida. 

Para consultas desde cualquier parte del mundo via ZOOM, puedes escribirme a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

 

 

Publicado en Comunicación, Afecto y amor

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