Este blog es para todas las personas que queremos ser felices, que buscamos vivir mejor, que queremos disfrutar la vida plenamente, en paz y bienestar.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Las cinco cosas que los padres deben enseñar a sus hijos

Hace poco, dicté una charla ante un grupo de padres que están formándose para ser mejores orientadores de sus hijos, dentro de un programa creado por una talentosa mujer que acompaña este proceso.

En esa experiencia, tuvimos la oportunidad de conversar acerca de los problemas que se presentan en la tarea de ser padres y de los retos que conlleva la paternidad. 

Hablamos, por ejemplo, de que los padres a veces trasladan las frustraciones propias, a sus hijos. Es decir que, en ocasiones, los padres quieren forzar a los muchachos a que alcancen los sueños que sus progenitores no lograron.

Otra de las situaciones comunes que mencionamos, es la brecha generacional entre padres e hijos, y la falta de comunicación que esto trae. 

Siento que esas situaciones y otras tantas, no son propias sólo de esta época o de un continente en particular, sino que trascienden  a distintos momentos y lugares. Es decir, que son comunes a todas las generaciones, con alguna que otra variación circunstancial.

De manera que reafirmé algo que pienso: más allá de las transformaciones sociales de este siglo, de la complejidad del entorno actual, de los cambios tecnológicos y de todas las posibilidades que trajo Internet, la labor de ser padres no ha cambiado.

En efecto, ser padres sigue siendo lo mismo. Ser padres consiste en acompañar a los hijos, desde la responsabilidad y el amor, para que desarrollen todo su potencial, realicen sus propios proyectos de vida y sean felices.

Suena sencillo. Entonces ¿por qué es tan difícil ser padres, en la práctica?

Lo que pasa es que a muchos de los padres no nos enseñaron a ser felices. De hecho muchos de los padres ni siquiera han desarrollado todo el potencial, ni han tenido un proyecto de vida claro.

Entonces, ser padres se complica. Se vuelve difícil porque no hay mucho ejemplo para dar. Y resulta que ese acompañamiento a los hijos, no se da desde el discurso, sino desde el ejemplo.

Es por eso que estoy convencida de que el reto mayor de ser padres hoy, va más allá del cumplimiento del rol, que es indispensable.

Efectivamente, ser padres hoy trasciende el rol como tal, para ir hacia el cumplimiento de un requerimiento adicional que consiste en aprender a ser felices, simultáneamente que les enseñamos a los hijos a hacer lo mismo.

Hoy, más que nunca, es fundamental que los padres se conozcan a si mismos, trabajen su ser y aprendan a vivir en paz interior.  Todo ello, mientras que entregan a los hijos todas las herramientas básicas que les permitirán construir unas vidas felices.

En este artículo quiero compartir cuáles son esas herramientas que todo padre debería dejar a sus hijos, dentro de esa comprensión de que ser padres consiste en acompañar el desarrollo de unos proyectos de vida que logren hijos felices.

Así pues, quiero responder a la pregunta ¿de qué está compuesto el equipaje básico que debemos entregar a nuestros hijos?

Es importante tener en cuenta que la construcción de ese equipaje debe considerar que ningún hijo estará exento de afrontar vicisitudes en el camino y que se trata de seguir adelante, cumpliendo su misión y desarrollando todo su potencial, por encima de todas las circunstancias externas.

Un buen equipaje para los hijos

El buen equipaje de los hijos está compuesto por los siguientes elementos:

1. La autoestima

La autoestima es el primer elemento que debe tener el equipaje de vida de todo ser humano que quiera ser feliz.

¿De qué se trata la autoestima?

Se trata de reconocernos a nosotros mismos como seres únicos, como seres con un potencial creativo ilimitado, con unos dones particulares que nos confieren un toque singular y especial.

La autoestima es la que nos permite comprender que la naturaleza es sabia, que no estamos en el mundo por un accidente del destino, sino que estamos acá en este mundo porque algo importante tenemos para aportar.

La autoestima es la que nos facilita la comprensión de que ese sólo hecho de que nuestra existencia no es una casualidad, nos convierte en seres valiosos.

La mejor manera de formar una autoestima fuerte en los hijos es aceptándolos tal como son, respetándolos y amándolos con un amor puro. 

En este sentido, se deben evitar frases de comparación entre hermanos o familiares, así como actitudes de rechazo de los padres a los hijos, porque estas actitudes causan heridas que dañan la autoestima. 

Igualmente se debe evitar una confusión común que se presenta, entre dar amor y dar cosas materiales. Amar va más allá de lo material. Si bien es cierto que se puede expresar el amor con regalos, no ayuda a la autoestima que las cosas materiales se entreguen como para suplir el amor que está faltando.

La meta de los padres, en el marco de la autoestima, debe ser que sus hijos tengan sueños, sin que se conviertan en personas codiciosas; que confíen en su potencial y se sientan empoderados, sin que se vuelvan arrogantes o ególatras; y que sean personas humildes, sin caer en el servilismo.

Los hijos con autoestima se reconocen porque conocen sus límites y tienen tolerancia a las situaciones frustrantes.

2. La autonomía

La autonomía es prima de la autoestima. Pero se refiere más a la capacidad de pensar y de tomar decisiones libremente y con responsabilidad.

De igual manera, la autonomía se siembra en los hijos mediante el amor y el respeto. 

La meta es que los hijos se conozcan muy bien a si mismos, de tal manera que desarrollen sus propios criterios y gustos, acordes con su propia identidad, con su esencia. Así pues, un hijo con autonomía es capaz de actuar bajo un esquema de valores que le permita tomar decisiones con conciencia.

La autonomía se puede evidenciar cuando los hijos son capaces de gestionar sus emociones, de expresar lo que sienten y de decir lo que piensan, con asertividad, reconociendo que todos somos diferentes.

Se puede incentivar el desarrollo de la autonomía en los hijos, mediante prácticas como la generación de espacios de conversación en donde se respeten los puntos de vista de todos los miembros de la familia. O mediante la entrega de responsabilidades del hogar, que estén acordes con sus edades, para que las asuman paulatinamente, además de las tareas escolares.

De otro lado, se puede fomentar la autonomía, propiciando entornos de diversidad, donde los hijos aprendan a convivir con diferentes tipos de personas y situaciones, de modo que, acompañados por la autoestima, fortalezcan sus principios y valores.

3. La libertad

La libertad está emparentada con la autonomía.

Educar hijos libres se refiere a que sean capaces de vivir en autenticidad, eligiendo con sabiduría entre todas las opciones que el mundo les presenta.

Esto significa que los padres deben incentivar a que los hijos busquen su camino de realización, desarrollen su potencial y creen un proyecto de vida que los apasione, independiente de lo que piensen los padres o de las opiniones de los demás.

La libertad también está relacionada con el respeto por la libertad de los demás. Así pues, los hijos educados para ser libres, se reconocen porque actúan en coherencia con la co-responsabilidad que tenemos todos los seres humanos, como ciudadanos globales y habitantes de un mismo planeta.

Los padres que deseen fomentar la libertad de sus hijos, deberán procurar enseñar el desapego, el perdón y el amor incondicional.

Un hijo verdaderamente libre es capaz de aprender y desaprender; de equivocarse, aprender del error y seguir el camino; y de avanzar sin miedo ni rencor ni culpa.

4. La creatividad

Otro de los elementos indispensables del equipaje de la vida es la creatividad.

Todo ser humano tiene un potencial creativo ilimitado. La clave de acompañar correctamente a los hijos en el desarrollo de ese potencial, es enseñar a tomar conciencia de ese potencial y encausarlo hacia una vida apasionante, donde el proyecto de vida sea más vibrante y sea útil a la sociedad.

Para enseñar a los hijos a desarrollar el poder creativo, hay que propiciar espacios con la naturaleza, incentivar la capacidad de asombro ante las creaciones del universo y estimular a la creación de nuevas ideas para dar solución a las situaciones cotidianas.

5. La alegría

La alegría es el último elemento del equipaje pero no el menos importante. Es como la cereza del pastel. 

Incentivar la risa, el optimismo, el buen sentido del humor, son actitudes claves para fluir en todos los propósitos de la vida.

La alegría se estimula en los hijos, enseñándoles a disfrutar de todas las cosas cotidianas, desde lo más simple y sencillo de la vida. 

La alegría se enseña también desde la conservación del niño interior de cada padre. Es decir, que los padres deben aprender a gozar de todo, incluso sacar alegría en medio de la adversidad.

Mantener una actitud alegre es el ingrediente secreto de la felicidad más pura y duradera.


En mi experiencia de vida, como madre, como profesora universitaria y como amiga, he visto que este equipaje abarca todo lo necesario para ser felices.
No sé qué piensan los lectores de este blog. Pueden opinar tranquilamente.

La próxima semana esperen: Tips para una comunicación de éxito



Video recomendado: 
Cinco secretos para mejorar la relación con tus hijos




Fotografía: Freepik.





8 comentarios:

  1. ¡Genial el artículo! Me encanta ese equipaje para nuestros hijos. Si se llevan la maleta llena para la vida, seguramente su recorrido será más fácil, placentero y fructífero. Un abrazo.

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  2. Gracias Catalina por tu comentario. Me encanta que te haya gustado el artículo. Creo que podríamos agregar, que ser padres es una aventura maravillosa que nos hace crecer como seres humanos. Estas de acuerdo? Otro abrazo para ti.

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    1. Así es. Definitivamente en este viaje no están solos y nosotros, los padres de familia, debemos pensar que es un viaje para DISFRUTARLO en compañía, y que en ese camino obviamente encontraremos obstáculos, paradas, ires y venires, pero siempre será un recorrido maravilloso y de muchos aprendizajes (para todos, papás e hijos!)

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    2. De acuerdo con tu propuesta. Gracias Cata por tus comentarios tan valiosos.

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  3. Hola Patricia, por esas cosas que lo Urgente no deja tiempo a lo importante, apenas vengo a leer este documento que bellamente escribes. Yo hice parte del grupo de la gobernación del curso Padres y Madres de Amor y te agradezco infinitamente el regalo que nos diste con tu charla y ahora con tus escritos. Este camino no es fácil pero es inmensamente maravilloso! gracias por hacer el viaje de ser padres más placentero. Un abrazo. BEATRIZ LÓPEZ

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  4. Respuestas
    1. Un abrazo grande Beatriz, gracias por tus palabras, que me llegan a lo más profundo de mi corazón y me animan a que sigamos en este camino de compartir, para que juntos dejemos un mundo mejor cada día.

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    2. Un abrazo grande Beatriz, gracias por tus palabras, que me llegan a lo más profundo de mi corazón y me animan a que sigamos en este camino de compartir, para que juntos dejemos un mundo mejor cada día.

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