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martes, 18 de agosto de 2015

¿Por qué duele tanto la infidelidad?

La infidelidad no es un fenómeno nuevo, sino que ocurre desde tiempos inmemoriales, pero que siempre conserva ese velo de misterio.

Se han inventado miles de chistes, montones de canciones, novelas, escritos, y hasta existen mitos acerca de la infidelidad.  Pareciera que el tema es inquietante para mucha gente, y  eso tiene sentido cuando se miran los datos que existen sobre la infidelidad. 

Por ejemplo, el psicólogo Walter Riso, afirma en su libro “Jugando con fuego”, que más del 90% de la población mundial opina que la fidelidad es un requisito imprescindible para que las relaciones de pareja se puedan desarrollar sanamente. Sin embargo, en la práctica, más del 50% es infiel.

Por lo demás, se sabe que una relación de infidelidad siempre trae dolor, un dolor que a veces tarda mucho tiempo en sanar; que tiene consecuencias nefastas, las cuales involucran no sólo a la pareja sino a otras personas alrededor; y que trae muchos sentimientos encontrados, que incomodan y desubican a las personas.

Entonces llama la atención que la mitad de la población del mundo esté dispuesta a meterse en un asunto que parece ser muy complejo o que, de hecho, ya haya sido infiel.

Por eso siento que vale la pena hacer algunas reflexiones y comentarios que permitan comprender ¿por qué se presenta la infidelidad?, de manera que las personas que se encuentran en esta situación, puedan encontrar alguna respuestas que sirvan para comprender ¿por qué duele tanto la infidelidad?

Quiero aclarar que las reflexiones que traigo a continuación, salen de lo que he aprendido con base en historias que he conocido y  en mi experiencia de vida. No se trata de juzgar a nadie ni de plantear reflexiones moralistas, sino de fomentar otros puntos de vista.

Antes de hablar de las causas, conviene definir qué es la infidelidad.

La infidelidad traiciona la confianza

La infidelidad se presenta cuando uno de los miembros de una pareja, traiciona la confianza del otro, a partir de la violación del acuerdo, tácito y/o explícito, de fidelidad entre los dos.

Cuando una persona cae en la infidelidad, el problema de fondo es que traiciona la confianza de su pareja.

Como dice el psicólogo y escritor argentino, Bernardo Stamateas, se traiciona "la confianza, que es el pegamento afectivo más importante que existe...la confianza se construye en años y se destruye en minutos".

Dicho en otras palabras, la infidelidad ocurre cuando una de las personas de la pareja, se involucra afectiva o sexualmente con una tercera persona, con la que establece otra relación paralela que puede ser de carácter ocasional o para el largo plazo.


Video: Reflexiones sobre la infidelidad con Walter Riso



Generalmente la relación que se establece con esa tercera persona, es una relación secreta, que se oculta ante la sociedad.

La infidelidad trae culpa. Igualmente implica sentimientos de miedo, ira, tristeza y ansiedad. 

Normalmente la infidelidad algún día termina. Algunos autores, como Walter Riso, mencionan que el promedio de duración es de dos años.


¿Cuáles son las causas de la infidelidad?

He escuchado a muchos expertos que hablan sobre las múltiples causas de la infidelidad. 

Asuntos de personalidad

Para citar algunas de esas causas, se pueden mencionar las que están relacionadas con asuntos de personalidad. Acá aparecen, por ejemplo, las personas narcisistas, que requieren de la admiración excesiva del otro y actúan desde el egoísmo y el desconocimiento del otro.

Están también las personas inseguras, que necesitan afianzar su identidad masculina o femenina, entonces coquetean por todos lados y terminan enredadas en múltiples “amoríos”, algunos de ellos simultáneos; o las personas que sufrieron algún trauma con la sexualidad y temen establecer una relación de pareja por miedo a volver a sufrir.

Aparecen igualmente las personas que requieren afianzar su masculinidad o su feminidad, cuando entran a cierta edad de la vida, que puede ser alrededor de los 40 años, y quieren comprobar que aún son atractivas o sienten que no vivieron lo suficiente y que aún están a tiempo de experimentar cosas nuevas, haciendo una especie de adolescencia tardía. 

De otro lado, están las personas que son adictas a mentir o vivir con adrenalina, en una eterna aventura; o las personas que cargan con inconscientes familiares en los que la infidelidad se repite de generación en generación.

Video: Sobre la infidelidad: Entrevista con Bernardo Stamateas





Parejas no placenteras

Otras causas de infidelidad están relacionadas con la calidad insatisfactoria de la relación de pareja “oficial”, que poco a poco causa vacíos en la persona y la lleva a caer en la infidelidad. 

Muchas de las personas que cometen infidelidad, relatan que sentían monotonía en la relación, o falta de satisfacción en alguna de las dimensiones del ser (muchas veces la dimensión sexual, para el caso de los hombres), o incluso que el amor se había acabado. 

Estas personas deciden salir a buscar otra relación afectiva paralela, en lugar de dar solución a sus problemas de pareja; o cayeron en la tentación de alguien que los invitó a ser infieles. 

Acá cabe anotar que estoy en desacuerdo con echarle la culpa de la infidelidad a “la otra” o “al otro”, porque en realidad el infiel iba a ser infiel con la persona que se atravesara y que estuviera dispuesta a hacer parte del trato.  Ambos, infiel y cómplice del “amorío”, están en una misma resonancia energética y en un mismo nivel de conciencia, que les facilitó el encuentro, de otra manera no hubiera sido posible.

Este tipo de causa, relacionada con relaciones afectivas que no satisfacen a las personas, es el que explicaría esa cifra tan grande de potenciales infieles y de infieles en ejercicio, alrededor del mundo.

La pregunta entonces sería ¿por qué esa relación de pareja “titular” no satisface a la persona?

La respuesta a esta pregunta está directamente ligada a las esencias masculina y femenina que han sido desdibujadas, lo que lleva a estas personas con esencias mal comprendidas, a establecer relaciones disfuncionales donde ninguno de los miembros de la pareja se siente a gusto.

El problema es que como esto de la esencia masculina y femenina desdibujadas, es algo inconsciente, las personas no saben qué es lo que no los satisface.

De esto hablaremos en otra entrada del blog, porque amerita más profundización.

Por ahora, se puede decir que, en general, una relación de pareja que no satisface, es la que proviene de una fisura en el amor.


Las fisuras en el amor, dan paso a la infidelidad

Personalmente prefiero comprender la infidelidad asociada a este fenómeno, el de una fisura en el amor, para llamar de alguna manera a algo que se rompió en el amor.

Esto significa que quien es infiel, generalmente llega a esa condición porque tiene alguna fisura, grande o pequeña, en el amor propio, en la autoestima. Por tanto, aún le falta aprender a amar al otro, desde un concepto de amor menos efímero y más profundo.

El infiel en potencia, o quien ha sido infiel, procede de alguna relación de pareja disfuncional o que se basa en una parte de la dimensión del amor que no alcanza al nivel de ágape y, por tanto, siente que algo le falta y no sabe qué es.

En este orden de ideas, la infidelidad no sería la causa que lleva a una ruptura de pareja, sino que es la consecuencia a la que se llega, después de haber cultivado una relación de pareja que no satisface.

Lo que afirmo concuerda con lo que afirman varios autores y expertos en el tema.

Así pues, la fidelidad es un acto de respeto por el otro, de respeto por los pactos con la pareja y de principios. Para ser fiel se requiere una relación de pareja en el amor en todas las dimensiones, desde la de eros hasta el ágape, todos en la misma persona.

Mientras que la infidelidad, es una traición a un pacto, es un camino de huida de uno mismo y un paso al abismo, en lugar de dar solución a los problemas propios y de pareja.

Fotografías: Freepik

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